Pulsa «Intro» para saltar al contenido

Aguada Blanca: tras décadas sin mantenimiento, es inviable el retiro de sedimentos

La falta de acción de las autoridades, sobre todo de Autodema, ha provocado que el retiro de los sedimentos en la represa de Aguada Blanca sea prácticamente inviable. Los componentes químicos que contienen podrían afectar la calidad del agua que llega a la ciudad. Y es que desde que se inauguró, en 1972, no se hizo mantenimiento a la infraestructura.

La represa de Aguada Blanca es la que brinda agua a la ciudad de Arequipa. Sin ella, el abastecimiento para más de 1.3 millones de habitantes sería restringido. Con problemas como los que hoy vemos en el norte del país, como en Piura. Por ese motivo es que resulta tan importante su mantenimiento. Algo que la Autoridad Autónoma de Majes (Autodema) no realizó debidamente. Y es que en una inspección de control, personal de la Contraloría detectó el incremento de los sedimentos de tierra y barro debido a la falta de mantenimiento. Lo que viene afectando en la buena operación y regulación del caudal de la represa.

Incluso, la falta de mantenimiento desde 1972, cuando la represa se puso en funcionamiento, ha provocado que ciertos componentes, como la compuerta de fondo, que debería cumplir la función del desfogue de lo sedimentos, quedara inoperativa. Si hoy intentaríamos retirar esos sedimentos con maquinaria, los componentes químicos que guardan afectarían al calidad del agua que consumimos los arequipeños.

La represa de Aguada Blanca es la principal fuente de agua para la ciudad de Arequipa.

Aliviadero con sedimentos

Cuando llega la temporada de lluvias la represa de Aguada Blanca, con capacidad de 43 millones de metros cúbicos, se llena. Seguramente usted habrá escuchado que con el fin de que no se desborde, las autoridades dejan salir agua, lo que provoca el incremento del caudal del río Chili. El componente principal que se activa es el aliviadero tipo Mornig Glory.

Esta es una estructura que asemeja un sifón. Cuando la represa está llegado a su máxima capacidad, se activa y deja salir el agua. De acuerdo con la especificaciones técnicas de la represa, tiene un diámetro de 20 metros en la parte superior y abajo, en el desfogue, de 6 metros. Lo que permite la salida de agua de hasta 500 metros cúbicos por segundo (m3/s).

A los costados de la parte superior hay una hendidura, que se denomina poza de compensación, porque ayuda a aliviar la presión del agua. En esta, de acuerdo al informe de visita de control 028 de la Contraloría, se encontró gran cantidad de sedimentos. Lo que a la larga afectará a la capacidad de desfogue del aliviadero.

«Asimismo, se observó la presencia de sedimento alrededor del Aliviadero Mornig Glory, denotando la falta de limpieza, toda vez que dicho material continuaría asentándose y formando capas de sedimento que reducen la capacidad de la infraestructura hidráulica», dice el informe de la Contraloría.

La cantidad de sedimentos y la falta de mantenimiento hacen imposible su limpieza.

Compuerta inoperativa

Otro problema que pone en riesgo la capacidad de desfogue de agua y sedimentos es la falta de mantenimiento de la compuesta de fondo. Se trata de una placa que se encuentra por debajo del fondo falso de la represa. Es accionada por un conjunto de poleas de cadena y cumple la función de «aperturar la descarga de fondo y de desagüe, para la eliminación de sedimentos conformados en el fondo del embalse de la presa».

O al menos esa era su función. Sin embargo, la realidad es que ha quedado inoperativa; fuera de uso debido a la gran cantidad de sedimentos que se encuentran en la represa de Aguada Blanca. Lo que no permite que sea operada. Esto debido a que «desde su construcción en el año 1972, no se tienen registros de mantenimientos integrales del mismo».

El aliviadero también necesita mantenimiento de acuerdo al informe de la Contraloría.

El informe de la Contraloría confirma lo que ya se decía, los sedimentos están quitando capacidad de carga a la represa. Pero eso no es todo, pues también perjudican la capacidad de mantenimiento de los componentes de la represa. El gran problema, señalan, es que si se remueve esos sedimentos, los componentes químicos que se encuentran allí podrían afectar la calidad del agua que consumimos todos los arequipeños.

Finalmente, también se advierte falta de mantenimiento a los generadores eléctricos que tiene la infraestructura de la represa. Estos se activan cuando no hay energía eléctrica y aportan con la energía eléctrica para el funcionamiento de los equipos electromecánicos de la represa.

En todo momento, la Contraloría hace hincapié en el presupuesto de más de S/ 5.1 millones asignado para el mantenimiento de Aguada Blanca todos los años y que se desconoce en qué se utiliza.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *