Pulsa «Intro» para saltar al contenido

El jazz fue amor a primer oído

Entrevista al músico Miguel Ángel Valdivia

En Arequipa se realizará el segundo festival de jazz el viernes 22 de julio. El evento pretende motivar a la población a escuchar este género musical. El Mg. Miguel Ángel Valdivia tiene más de 20 años tocando este tipo de música; y en esta oportunidad nos cuenta más sobre la historia del jazz en la ciudad y su trayectoria musical. 

¿Cuándo nace el jazz en el Perú?

Desde 1980, con el primer disco de jazz afroamericano llamado La Antología. Los primeros músicos que trajeron este género musical viajaban a Estados Unidos acompañando a Eva Ayllon. Ellos se dieron cuenta de que el máximo nivel de música popular es el jazz, el poder de improvisar. 

Comenzaron a ver que también había similitudes entre el jazz y la música peruana, en el sentido de que esta música viene de raíz afroamericana y la música afro de raíces afroperuanas.

¿El jazz es netamente improvisación?

Sí, es netamente improvisación. Se práctica, es decir, elegimos un tema y los improvisadores comienzan a hacer variaciones. Ahí está la improvisación. Es como un discurso que se crea al momento.

¿Cuál es el mayor reto al aprender jazz?

La creatividad. Además, para tocar jazz, uno mismo tiene que saber bastante de música en cuanto a la teoría. Así, al momento que uno toque, todas las horas de práctica podrían olvidarse, pero simplemente el instrumento será la voz del músico. 

¿Cuántas agrupaciones de jazz existen en Arequipa?

Más de 20. Algunas hay en los colegios, grupos femeninos, mixtos, bingbang, combos. Tenemos una gran variedad, y no tenemos que envidiar a otra ciudad del mundo. 

Las agrupaciones profesionales oscilan desde los 18 hasta los 60 años. Tenemos agrupaciones, como Four For Jazz, que tiene 30 años de actividad aquí en la ciudad. Una de las primeras bandas. 

¿Existe alguna escuela de jazz en la ciudad?

Esta escuela se llama EMCA (Escuela de música contemporánea de Arequipa). Esta da impulso a jóvenes que no quieren estudiar música clásica -que no está mal- y esta escuela ha traído una alternativa para aquellos que solo quieren aprender a tocar rock, jazz, salsa, merengue, etc. A lo que le llamamos música popular.

Esta escuela está alimentando el nivel musical en el sur del Perú.

Al respecto de EMCA, esta ya tiene 10 años. Yo he sido docente ahí y puedo asegurar que la currícula, los cursos y cómo se enseña es de nivel internacional. 

Lee también: Aramís Castro: “Hago periodismo de investigación por el impacto que puede generar” 

¿Por qué el jazz no es tan reconocido en la región?

De hecho, no solo en Arequipa sino en todo el mundo. Es una música como de minorías, porque es puro instrumental. No hay una cantante o una letra que podamos escuchar. Pero lo que tenemos es el lenguaje de la música que se transmite a través de los instrumentos. Los amantes de este tipo de música es lo que valoramos. El discurso musical, el sonido, incluso las notas que los músicos escogen. 

Los que seguimos esta música sabemos que cada músico tiene una voz propia a través de su sonido. Y los diferentes fanáticos buscan esto en los artistas. Ya sean guitarristas, saxofonistas, cantantes, bateristas, etc. Es todo un mundo que los invito a descubrir. 

¿Por qué no se promueve la cultura del jazz?

Es porque otros países u otras ciudades han empezado antes que nosotros. Nosotros tenemos la escuela de música hace 10 años. Pero estamos en camino. 

Nos contentamos con que vaya gente a la que le guste realmente. Si hay personas que con nuestra música se engancha más a los conciertos que ofreceremos en todo el año, muchísimo mejor, porque así vamos creciendo.

En cuanto a su trayectoria profesional ¿Cuánto tiempo de experiencia tiene tocando jazz?

Tengo 22 años en la música. Yo soy músico profesional, tengo bastantes proyectos y los principales son de la música jazz. Donde yo compongo, tenemos discos con la agrupación Evidencia. 

Presentación en la Municipalidad de Arequipa.

¿Cómo nació el gusto hacia el jazz?

Recuerdo que cuando llegó el cable aquí a Arequipa, había canales musicales. Cuando tenía 14 años estaba viendo la televisión y me encontré con un canal donde vi a un músico afroamericano que le salía un instrumento de la boca y lo movía con los dedos. A mi edad no sabía cómo se llamaba eso, ni que existía. No sabía nada. Era todo nuevo para mi, era algo que no había escuchado antes. No había cantantes, no había guitarra, trompeta, bailarines. 

Fue un gusto a primer oído. Vi todo el concierto y a raíz de eso me entró una obsesión por el saxofón. A mi papá le preguntaba dónde podía encontrar música de saxofón. En ese entonces no había discos, todavía era la época de los casetes. Así que los buscábamos y nadie tenía. Encontramos cosas que no se acercaban al mundo que después descubrí. 

Al estar tan obsesionado con este instrumento indudablemente llega el jazz, porque el saxofón es el instrumento icono de esta música. Entonces, a partir de ese acontecimiento yo me volví un obsesionado por la música, por el saxofón y por el jazz.

Y no ha parado hasta ahora, sigo componiendo, seguimos ensayando en mi estudio, seguimos teniendo proyectos, sigue habiendo festivales a los que nos invitan. Hay bastante acción en lo que estamos haciendo. Como artistas damos todo. 

En cuanto a sus padres. Cuando decidió estudiar música ¿Qué le dijeron?

Felizmente me apoyaron bastante. Porque es muy difícil encontrar estas situaciones pero creo que los tiempos ya han cambiado.

Realmente agradezco a Dios, a mis papás, al universo que me haya dado esa oportunidad de no tener piedras en el camino; al contrario, mi papá era mi mayor fan, siempre iba a mis conciertos. Hasta que falleció. Y por eso, quiero invitar a los padres a que apoyen a sus hijos en lo que quieran hacer y ser, porque cuando uno tiene apoyo tiende hacerlo mejor.

Y así, en el 2001 comencé mi formación musical en la escuela de Artes de la Universidad Nacional de San Agustín.

¿En qué países ha tocado? 

Con la agrupación Evidencia, hemos tocado lamayor parte de nuestra carrera musical, en Chile, Iquique, Arica. También en todo el sur del Perú en festivales. Y bueno, también hemos viajado a Francia como parte de una gira en el 2015 y hemos podido participar en Bélgica.

Han sido experiencias tan grandes que hemos querido traerlas aquí a Arequipa. Felizmente la municipalidad nos apoya, y se está haciendo al mismo nivel que París, Brasil y Argentina.  

EMCA.

¿Entonces se puede decir que el jazz es rentable?

Sí, en cuanto uno se haga responsable, disciplinado y tengas claras las cosas. 

Esto de ser músico también es un emprendimiento, es luchar, ser perseverante, invertir y  y estudiar.

¿Qué le ha aportado el jazz a su vida?

Me ha aportado la creatividad. El nunca decir no puedo. El siempre buscar soluciones y también el ver las cosas con anticipación. En la música uno tiene que anticiparse al acorde o de repente saber resolver, cuando uno toca una nota mala debe saber convertirla en una nota buena.

Entonces hacer eso en el momento, es una aventura. Me gusta vivir mi vida así, siempre tratando de solucionar problemas. Y tratar de buscar la armonía en mi entorno. 

¿Por qué la gente debería animarse a estudiar esta profesión?

Porque debes estar dispuesto a ser disciplinado, estudioso, respetuoso con la música. Si no tienes estas cosas va a ser muy difícil. Vas a estar nadando contra la corriente.

Sé el primero en comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *