"La población rechaza al migrante, aunque no con la intensidad de hace 70 años, cuando veían al foráneo como un invasor que destruiría su cultura", dice el sociólogo José Luis Ramos.
Los arequipeños de la época republicana no imaginarían que uno de sus símbolos -en la actualidad- ‘podría’ ser Faraón Love Shady. Los arequipeños modernos tampoco lo creen, porque el personaje genera burla. Sin embargo, hay algo más allá. Para el historiador Helard Fuentes Pastor, Faraón Love Shady «permite mostrar la Ciudad Blanca a la audiencia que consume música urbana(…) No hay que asustarse, solo hay que abrirse».
De acuerdo a Fuentes Pastor, «Los Dávalos también fueron cuestionados en sus inicios; porque incorporaron otros elementos técnicos a su música. El especialista cuenta que también se cuestionó a varios artistas que convirtieron al himno de Arequipa en rock, «por el tradicionalismo».
«Arequipa ha sido sede de conciertos de metal y tiene sus propios exponentes de rock/metal. Esto también pasa con el reggaeton y el huayno, lo cual produce identidad con las personas de Arequipa que conectan con ellos», explica el historiador.
Arequipa es una ciudad ‘integrada’ que está compuesta por todas las personas que en ella habitan, no solo de ‘arequipeños’.
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¿Qué es el ‘arequipeñismo’?
El concepto de arequipeñismo es más usado en la época republicana y lo construyen los personajes ligados a la etapa de la independencia, resalta el historiador Helard Fuentes Pastor.

Entre los primeros símbolos de la identidad que tienen los arequipeños con su ciudad está el río Chili y el volcán Misti. El sociólogo José Luis Ramos asegura que el aspecto geográfico es esencial en la representación del arequipeñismo.
Dentro de los símbolos está Mariano Melgar, por su sentido patriótico y literario. “Él no solo asienta identidad. Él es símbolo de esa identidad. Es Arequipa”, dice Fuentes. El historiador también resalta que sucede lo mismo con Mario Vargas Llosa, por los logros que cosechó en su carrera literaria.
En gran medida, la identidad arequipeña se consolida en la época republicana, en la primera mitad del siglo XX. Helard Fuentes tiene la hipótesis de que este fenómeno se da porque abundan más intelectuales -durante ese tiempo- y porque hay una resistencia a las oleadas migratorias.
Por ejemplo, de acuerdo a Fuentes Pastor, «los imaginarios de la identidad arequipeña se forman a través de la poesía de entonces«; un ejemplo de ello es el trabajo de César Atahualpa Rodríguez.
Esta identidad y sus símbolos aparecen con mayor fuerza cuando se suscitan transformaciones. «Cuando hay algo que tiende a provocar cambios, nos aferramos a lo que conocemos y recurrimos a los símbolos», uno de esos símbolos, por ejemplo, es el sillar, de acuerdo al historiador.
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Arequipa mestiza
Sin embargo, en Arequipa persiste una confluencia continua de nuevas culturas. Según Ramos, la Ciudad Blanca pasa -constantemente- por un proceso migratorio de ciudadanos del sur del país, lo que produce un choque cultural incesante.

«Que no nos sorprenda tener una arepa con rocoto relleno», agrega Fuentes Pastor.
Fuentes señala que la llegada de nuevas personas a la ciudad ayuda a establecer nuevas manifestaciones que muestran como es Arequipa desde distintos puntos de vista.
Un ejemplo es la agrupación ‘X Dinero’, quienes representan distintos aspectos de la ciudad en el género musical rock y otro caso es el de Faraón Love Shady, en la música urbana. Ambos ejemplos demuestran el contraste cultural de la identidad arequipeña, conforme a la opinión de Fuentes Pastor.
Helard Fuentes asegura que con esto se demuestra la diversidad cultural que se está logrando en Arequipa; pero aún hay cierta resistencia a estos cambios. Un claro ejemplo es la llegada de ciudadanos venezolanos a la Ciudad Blanca y por la cual muchos arequipeños manifiestan incomodidad.
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Lo feo…
El arequipeño traduce su resistencia a las nuevas culturas usando el racismo, según el sociólogo José Luis Ramos. «La población rechaza al migrante, aunque no con la intensidad de hace 70 años, cuando veían al foráneo como un invasor que destruiría su cultura».
«La expresión de resistencia es natural», afirma el historiador Helard Fuentes.
“Esto se ve en el corso cuando se dice que en el aniversario de Arequipa solo deberían participar manifestaciones artísticas de la ciudad». Esta resistencia pretende determinar, por ejemplo, qué danzas deben participar del corso y cuáles no. El argumento es que muchas de estas expresiones culturales no son arequipeñas. «Pero si son de la ciudad, por la combinación de cultura», asegura Ramos.

Otro de los dilemas tiene que ver con el apelativo de Ciudad Blanca, y por el cual se generaron debates que llegan a tener relación con la discriminación.
El informe de ‘Percepción Ciudadana en la Ciudad de Arequipa’ del observatorio Comunidad en Marcha, evidenció que la discriminación por condición étnica o racial es la segunda más frecuente, solo por debajo de la discriminación por género.

El 18% de los encuestados manifestaron que en Arequipa se discrimina mucho o bastante a las
personas por su religión, 18% por su lugar de origen, 24% por el hecho de ser hombre o mujer,
19% por su condición étnica o racial y 21% por su condición económica o social.
Según Ramos, Arequipa debe proyectarse a futuro como una ciudad mestiza. Ya que, la cultura arequipeña que varias personas esperan, es imposible que pueda retornar por la pluralización que hubo con el paso del tiempo. “Quienes hacen la ciudad son los que viven y radican aquí”, concluye Fuentes.
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